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Novedoso

Lo novedoso es esencial

En la entrega anterior hablábamos de la emoción como el primer elemento que hace que una conferencia, una charla, o cualquier comunicación dirigida a un auditorio tenga un gran impacto. El segundo aspecto que siempre exhiben todos estos grandes expositores, señalado como la segunda de las tres leyes inquebrantables de la comunicación, es su carácter novedoso. O como nos reta su autor, Carmine Gallo: “Enséñame algo nuevo”. Para desarrollar este segundo aspecto vamos a acudir a un par de citas que pueden resultarnos valiosas.

La primera de ellas nos viene del doctor A.K. Pradeep, quien señala que “nuestros cerebros están entrenados para buscar algo brillante y nuevo, algo que destaque, algo que luzca delicioso”. Esto es sumamente interesante, ya que expresa que la necesidad de lo novedoso es algo biológico, no aprendido socialmente. El cerebro humano está acondicionado para buscar aquello que es novedoso, diferente. La curiosidad es algo innato en el hombre y estimularla es una forma muy eficaz de despertar el interés de la audiencia.

Por su parte, Robert Ballard, el explorador oceánico que encontró al Titanic en 1985, nos recuerda que “su misión en cualquier presentación es informar, educar e inspirar. Usted solo puede inspirar cuando le muestra al público una nueva manera de ver el mundo en el que viven”. Y valga acotar que nos lo dice alguien que vive con la curiosidad activada.

novedoso 1Es decir, que si vamos a hacer una presentación debemos preguntarnos: ¿Estoy informando, estoy educando, estoy inspirando? Y, precisamente, para inspirar, la idea es que mostremos a las personas una nueva manera de ver el mundo. Eso es realmente un reto espectacular: lograr impactar en la percepción que la gente tiene acerca del mundo que le rodea. Mostrarle un aspecto, o una mirada sobre la vida, en el cual no había reparado antes. Esta es una sensación muy mágica y, a su vez, una experiencia perdurable.

Un giro fresco, algo nuevo e inesperado de una vieja idea, libera dopamina, que es la tecla natural “salvar” que tiene el cerebro. Es decir, cuando aprendemos algo nuevo se libera dopamina y eso es extremadamente positivo para nuestra psique y para nuestra biología como individuos. El procesamiento cognitivo consume mucha energía, especialmente en el cerebro, y eso es lo que desarrolla esa sobreestimulación,  esa conexión con el momento de la presentación.

Entonces, en esta dimensión que hemos hablando acerca de la importancia de ser novedosos durante nuestras presentaciones, explicamos que debemos buscar generar cosas nuevas, producir nuevas experiencias en la mente del oyente. Y necesitamos inspirar, y la forma más efectiva de inspirar es que logremos darle al público una nueva forma de ver el mundo en el que vive, que sienta que el mundo puede ser distinto al que conocía hasta entonces. Ese es, según Gallo, el primer ingrediente que encierra esta segunda ley de las comunicaciones.

En un próximo artículo conversaremos acerca del siguiente ingrediente que hará que nuestras presentaciones sean recibidas por nuestro auditorio como información novedosa que produzca un alto impacto en ellos.

  1. Buenas tardes Carlos.

    Un placer saludarte nuevamente.
    Me gusta mucho este articulo y mas la imagen con la que haces referencia, el gato, es un animal muy hermoso, me gustan mucho.

    Es muy importante la curiosidad, ya que esto nos mantiene activos en todo momento, nos hace pensar en como abordar un cliente, un grupo de personas, como sera la reacción de ambos.

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