Cargando...
ritual

Poderoso ritual para la abundancia en 2018.

Es usual que por estas fechas, recibamos una gran cantidad de fotos, saludos y tarjetas virtuales deseándonos lo mejor para el año que recién comienza. Entre los muchos que recibí, este sobre un ritual para el 2018 me pareció muy ocurrente.

ritual

Sin embargo, mientras sonreía por lo que en principio me causó gracia, me di cuenta de que, efectivamente, no hay un ritual más poderoso o un hechizo más efectivo para atraer la abundancia, que ese expresado en venezolano: echarle bolas a la vida.

Algunos dirán que la magia no existe. Yo creo que vivir cada día con una actitud positiva y con buena disposición a trabajar con entusiasmo y agradecimiento, pensando en nuevos retos personales o profesionales, es un ritual mágico que no puede fallar ya que no hay mejor conjuro contra la desesperanza que mantener mente y cuerpo ocupados. Este ritual no les falló a los japoneses después de Hiroshima ni a los europeos después de las guerras y también funcionará para cualquiera que lo practique.

No se trata de no reconocer la realidad o de ser “comeflor”. Se trata simplemente de afrontar esa realidad con la mejor actitud posible para no convertirnos en una de esas personas de las que todo el mundo huye: siempre con un rosario de quejas a cuestas y recitando las dificultades que todos conocemos. Al contrario, mantener una actitud positiva nos genera fortaleza y claridad en la resolución de esas dificultades y resulta en un ambiente grato para nuestro entorno.

Así, tarde o temprano veremos manifestarse la abundancia en nuestras vidas. Quizás no de cosas materiales pero sí de resiliencia, de inteligencia emocional, de automotivación, de serenidad y de saber que nos estamos convirtiendo en la mejor versión de nosotros mismos. Y esa, es una gran riqueza.

 

Personalmente siempre tengo presente la premisa de Pablo Picasso:

“Si llega la inspiración,
que me encuentre trabajando”

En resumen, los invito a levantarse temprano, sacudirse los pensamientos negativos, tomarse un café y ¡echarle bolas a la vida!

Deja un comentario


*


Subir